viernes, 11 de septiembre de 2009

Cambios

Qué se puede decir de septiembre. Desde que somos bien pequeños setiembre es... cambio, recogimiento, hogar. Algo nuevo, pero también viejo. Se deja atrás el agitamiento de las calles, las playas a rebosar, las fiestas de verano, el calor perenne, ... Septiembre es el fin de la fiesta, cuando después de horas/ días de revolución debemos volver a casa, y se agradece. Se agradece el frescor que nos acaricia a las 6 de la mañana y nos obliga a buscar una colcha protectora. Se agradece que el sol se ponga pronto y nos deje descansar. Se agradece la rutina que vuelve a darnos la mano y asegura que nos guiará durante meses. Se agradece...

Y qué puedo yo decir de ESTE septiembre. Acércate Anlurina, y observa dónde estoy, dónde he vuelto. Observa lo que hay a mi alrededor, y mira bien mi presente. El presente y el pasado se mezclan con el futuro.

Tras 13 años de la ciudad, vuelvo al pueblo que me vio nacer, vuelvo al origen, a la gente de siempre, con todo lo bueno y con todo lo malo. Pero con un gran cambio: yo. Mis ojos no son los mismos, ya no ven las mismas cosas, los detalles que observan son otros distintos que los de antaño, mis pensamientos, mi actitud, e incluso la forma de moverme y de relacionarme.

Es igual que si estuviera de viaje a un sitio que conocí hace muchos años, y ahora debo verlo con mayor madurez. Analizar, reinterpretar, ...

Sigamos el curso de este nuevo año, de estos meses oscuros. Qué deparará el futuro próximo?