lunes, 23 de agosto de 2010

Nacimiento

El momento llega. Oleadas de calor, de intensas emociones, la tripa dura, pequeños descansos entre una y otra.

Huesos que se ensanchan desde hace semanas. Piernas débiles y fuertes a la vez. El bebé está encajado desde hace tiempo, y se borró ya el cuello del útero. Una nueva persona está a punto de llegar, puntual a su cita, con la luna llena resplandeciendo sobre los pueblos, las calles, las playas.

Esperando en casa que sea el momento más oportuno para ir hacia esas cálidas, amorosas y sabias manos de las matronas, y que nos guíen y acompañen en ese momento único.