Huesos que se ensanchan desde hace semanas. Piernas débiles y fuertes a la vez. El bebé está encajado desde hace tiempo, y se borró ya el cuello del útero. Una nueva persona está a punto de llegar, puntual a su cita, con la luna llena resplandeciendo sobre los pueblos, las calles, las playas.
Esperando en casa que sea el momento más oportuno para ir hacia esas cálidas, amorosas y sabias manos de las matronas, y que nos guíen y acompañen en ese momento único.